Roberto Salcedo y la ciudad

>> 11 de octubre de 2015

Sigo casi con pasión las gestiones municipales de la madrileña Manuela Carmena y la barcelonesa Ada Colau. Me complazco, como si fuera munícipe del ayuntamiento respectivo, cuando leo que Carmena le torció el brazo a las empresas recolectoras de basura, largamente beneficiadas por su antecesora del derechista Partido Popular, Ana Botella, obligándolas a paralizar la reducción de nómina y a incrementar en 500 los trabajadores que limpian calles y parques de Madrid. Y que en Barcelona, Colau suspendió la concesión de licencias para alojamientos turísticos con el objetivo final de evaluar y diagnosticar el impacto social de la oferta existente sobre la ciudad y la calidad de vida de la gente.

Aquí, en el Distrito Nacional dominicano, cosas como estas son impensables. Autoritario, personalista, pero sobre todo empresario de éxito aunque escaso de algunas luces, Roberto Salcedo maneja la ciudad como una más de sus empresas privadas. Con un bagaje cultural rengo, ha dejado su impronta en el espacio público con adefesios como el “zooberto” (le encantaron los parques temáticos de Disney), asolado los árboles de avenidas principales para sembrarlas de palmeras (como en Miami, desde luego), pintado en los postes del alumbrado público unas franjas que nada dicen a nadie (vio de joven a un hombre cometer feminicidio junto a uno de ellos, y de este modo crea “conciencia”), y construido con dinero público un anfiteatro en zona residencial del que la ciudad solo recibe perjuicios y sus socios (¿o sosias?) pingües beneficios. Y pare de contar, que el vía crucis de la ciudad tiene estaciones innumerables.

Mas como si los torturantes catorce años que lleva al frente del Ayuntamiento del Distrito Nacional fueran poca cosa, Roberto Salcedo sigue en liza. Su propaganda electoral es como para producir una apoplejía. Una frase bastaría: “Roberto es cambio”. Para hacer explícito el (falaz) mensaje, la valla despliega en segundo plano una imagen el anfiteatro Nurín Sanlley, fuente de abuso sin cuento contra todo un sector vecinal impotente.

Pese a todo, es muy probable que Salcedo logre su cuarta candidatura consecutiva. Afiliado al grupo de Leonel Fernández en el Partido de la Liberación Dominicana, las negociaciones para el reparto del poder electoral con los seguidores de Danilo Medina, le aseguran, por lo menos, la competencia. Y como los peledeístas parecen gozar, todavía, de la habilidad de conceder para no perder, el Distrito Nacional, donde siempre han sido electoralmente fuertes, votaría por él, si es candidato, sin reparar en su pésima calidad de gestor de la ciudad. Consecuencia estomagante de esta política vernácula de transacciones espurias, para la que los ciudadanos y ciudadanas nada cuentan. Y consecuencia, también, de la modorra social de los munícipes, tan centrados en la contemplación del ombligo de su pequeño mundo. Pero esto último es harina de otro costal.

http://perdonenlamolestia.com/

Publicar un comentario en la entrada

  © Blogger template Webnolia by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP