La PN es la entidad menos confiable del país

>> 9 de septiembre de 2016

Así como la Iglesia está muy por encima del promedio regional (exceptuando los años 2006 y 2007) la policía dominicana está muy por debajo del promedio regional. Esta vez alcanza 18 puntos porcentuales menos que la región en 2010. En 2015 disminuye esta distancia a 9 puntos porcentuales alcanzando 27% de confianza mientras la región tiene 36%.


La Policía en República Dominicana es la institución menos confiable entre las medidas en el país, alcanzando solo un 27% de confianza. Su punto más bajo lo alcanza en 2010 con un 17%.
Si bien la policía dominicana está 10 puntos porcentuales por sobre la policía menos confiable de la región (la venezolana, con solo un 16%), está lejos de la confianza que alcanza la policía chilena, que alcanza un 63% o la ecuatoriana, que alcanza un 59%.
Confianza en el Gobierno. Los datos muestran tres períodos de confianza en el Gobierno de República Dominicana. El primer período entre 2004 y 2006 en que la confianza aumenta de 35% a 63%. El segundo período de 2007 a 2011 donde fluctúa entre 43% y 25%, y el tercer período 2013 y 2015 en que alcanza 58% y 53% respectivamente.

El Gobierno dominicano es el segundo que más confianza recibe en América Latina con un 53%, superado solamente por el Gobierno del Uruguay, donde un 60% de los ciudadanos dice tener algo o mucha confianza en su gobierno.
El año 2011, último año de gobierno del Presidente Fernández, la confianza en el Gobierno llegó a un mínimo del 25% y ya con el nuevo gobierno, el año 2013, la confianza subió a un 58%. Estas positivas cifras de confianza en el Gobierno van en línea con los niveles de aprobación que tiene el Gobierno.
Al menos en República Dominicana la confianza en el Gobierno es muy dependiente de la persona del presidente, como lo muestran estas cifras.
Confianza en el Congreso. El Congreso dominicano es el tercero con más confianza en la región, aunque apenas supera el tercio de ciudadanos que señalan tener algo o mucha confianza en el órgano legislativo.
Solo Ecuador y Uruguay tienen más confianza en su congreso. Salvo los años 2010 y 2011, cuando el nivel de confianza en el Congreso de República Dominica se ubicó por debajo del promedio regional, esta se ha ubicado en todos los años por sobre el promedio regional. Los años de mayor confianza en el Congreso fueron 2005 y 2009, cuando alcanzó un 46%.
Confianza en los partidos políticos. En República Dominicana la confianza en los partidos políticos se ha mantenido por sobre el promedio regional durante casi la totalidad de los años en que se ha medido desde el 2004.
Las excepciones a esto se dieron en 2010 y 2011, cuando la confianza en los partidos en República Dominicana se situó levemente por debajo del promedio de América Latina.
Un 30% de los dominicanos confían en los partidos políticos (2015) con 10 puntos porcentuales más que la región que alcanza solo 10%.
Confianza en la institución electoral. En el año 2015 se pregunta por la JCE Junta Central Electoral y por cada una de los organismos equivalentes en la región. En los años 2006, 2007 y 2010 se preguntó por el organismo electoral como denominación homogénea para toda la región.
Lo que vemos en República Dominicana es que un 55% tiene confianza en 2015 en la JCE, once puntos por encima del promedio de 44% en la región en su totalidad.
El perfil de la confianza en la Junta Electoral Central el año 2015: se trata de mujeres (58%) jóvenes de entre 18 y 25 años (63%), de derecha (65%) y con educación secundaria (58%). A mayor edad la confianza la en la JCE cae, aunque se revierte entre las personas mayores de 60 años, donde alcanza un 56%.
Confianza en el poder judicial. Si bien la confianza en el poder judicial en República Dominicana en 2015 se encuentra bien situada, en cuarto lugar con un 39%, detrás de Uruguay, Costa Rica y Ecuador, en los años anteriores había mostrado cierto deterioro y hace una década había sido capaz de alcanzar más de la mitad de la población.
En efecto, llegó a mínimos del 23% de confianza en 2011 y luego se recuperó a 39%, donde se ha mantenido en las dos últimas mediciones. No ha vuelto a los niveles de confianza que tuvo en 2004: 54% y 2006: 57%.
Al mismo tiempo si se la compara con la región, la confianza en el poder judicial dominicana está 9 puntos porcentuales por sobre el promedio regional, que se ubica en 30%.
Desde todo punto de vista este indicador no tiene motivos para estar contentos, la confianza en el poder judicial lejos de consolidarse en niveles altos, tiene altos y bajos que lo llevan a una tendencia a la baja a largo plazo con un consecuente deterioro.
Redes sociales y política. La participación de los ciudadanos en política ha tenido una evolución inesperada con la existencia de las redes sociales. Hay importantes segmentos de la ciudadanía que creen que al expresarse en las redes sociales están participando en política.
Un 48% de los dominicanos señala que las redes sociales permiten la participación en política, 21 puntos más que en el resto de América Latina, donde este porcentaje alcanza solo un 27%.
El 26% señala que las redes sociales no sirven para participar en política, menos en 4 puntos al promedio de la región que alcanza un 30% y 16% señala que las redes sociales crean la ilusión de participar en política, esto es 6 puntos por debajo del promedio regional que llega al 22%.
Así las cosas, República Dominicana es el país con mayor expectativa de participación política a través de las redes sociales en América Latina.
La participación por redes sociales es un mecanismo no previsto en las democracias. Esta no genera representación, que es lo que le da institucionalidad a la democracia.
La participación en redes tiene un sesgo de educación, de carácter de activismo, participan en ellas personas que se distinguen por ser más propensas al contacto impersonal con otros. No tienen representación alguna.
Es necesario incorporar las redes sociales a la discusión de opinión pública y distinguir la diferencia de instrumentos que tienen los ciudadanos para expresarse. Las redes sociales no sustituyen la democracia, son un mecanismo que permite la existencia de sociedades más abiertas, más instantáneas, con mayor nivel de rendición de cuentas, lo que le hace bien a la democracia pero no la sustituye.
Disposición a protestar. ¿Cuán dispuesto está usted a salir a protestar por?
En una escala de 1 a 10, donde 1 es nada y 10 es mucho, los dominicanos se ubican muy cerca del máximo en su disposición a protestar por la salud y la educación (8,29)
También están bien dispuestos a protestar por aumento de salarios y mejores condiciones de trabajos (7,6); defender los derechos democráticos (7,5) ; y contra la explotación de recursos naturales (6,2). En todos los casos la media es superior a la de la región.
En todos los casos excepto en la protesta por la explotación de recursos naturales, República Dominicana aparece como el país con mayor cantidad de activistas potenciales, dispuestos a salir a protestar, con un aumento respecto de 2013.
Si a ello se le suma que es el país con más cantidad de ciudadanos que creen que las redes sociales son un sustituto de participación, tenemos un país con una reserva de activistas casi alarmante.
Garantías democráticas. Hay mayor percepción de garantías democráticas en la República Dominicana que en el resto de la región.
Las mayores diferencias están en las garantías de libertades. Mientras un 67% promedio de latinoamericanos reconocen la garantía: libertad para participar en política, entre los dominicanos es un 77%. Hay 15 puntos porcentuales de diferencia en la percepción de esa garantía. En la libertad de expresión hay 16 puntos porcentuales de diferencia.
En las garantías sociales encontramos también brechas enormes entre la región y los dominicanos: 16 puntos porcentuales en la garantía de la propiedad privada, 15 en la protección del medio ambiente; 19 en la oportunidad de conseguir trabajo; 15 en seguridad social. Los dominicanos están muy por encima de la región en la percepción de las garantías que la democracia les asegura.
Transparencia y corrupción. La percepción de transparencia en República Dominicana es más alta que en el resto de la región. Un 57% de los ciudadanos señala que hay transparencia en las empresas privadas, un 50% dice lo mismo del Estado y un 56% señala que hay transparencia en el Gobierno.
Esto es aproximadamente 20 puntos porcentuales por sobre la percepción de transparencia que existe en promedio en América Latina.
El indicador de corrupción en República Dominica no es muy diferente al resto de la región. En la medición de 2015 el promedio en la región es de 21% y en República Dominicana alcanzó un 27%.
Si se excluye Brasil, que está sufriendo circunstancias particulares con el tema de corrupción presente en la agenda, República Dominicana sería el tercer país más corrupto de la región superado solamente por Paraguay y México.
Hasta el año 2008 la percepción de corrupción mantenía una tendencia a la baja, pero desde ese año la curva revirtió su tendencia y empezó a crecer nuevamente.
En 2015 República Dominicana se encuentra en uno de los puntos más altos de la década en el tema de corrupción, con 27%, después de 29% en 2013 y 2004.
A pesar del dato negativo respecto del estado actual de la corrupción, República Dominicana parece tener una posición más favorable en cuanto a la lucha contra este fenómeno. En la medición de 2015 el país se ubica en tercera posición, superado por Ecuador y Uruguay, en percepción de progreso en reducción de la corrupción en los dos últimos años. La curva histórica muestra algunos picos el 2006: cuando llegó a un 51% y el 2013, cuando llegó a un 48%. La evolución de la corrupción misma y la lucha contra ella, ha sido dispar en República Dominicana. (Fuente: Latinobarómetro)  hoy.com.do

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