Miami entra en cuenta regresiva ante temida embestida del huracán Irma

>> 8 de septiembre de 2017

Un chofer llena tanques de gasolina preparándose ante la
embestida del huracán Irma. Alan Diaz AP
El sur de Florida se preparaba el viernes para la embestida del más severo huracán alguna vez detectado en el Atlántico, con cientos de miles de asustados residentes abandonando sus hogares para buscar refugio en cualquier otro lugar y millones guardando secretamente la esperanza de que la proyección del peligroso ojo de Irma continúe alejándose de Miami y Fort Lauderdale.

Irma, que dejó al menos 21 muertos y destruyó cientos de casas en el Caribe en su paso como un aterrador huracán de categoría cinco y vientos sostenidos de más de 180 millas por hora, tiene previsto tocar tierra en Florida entre 6 a.m. y 8 a.m. del domingo como un aún muy temible huracán de categoría 4, con vientos sostenidos de más de 150 millas por hora que le colocarían muy cerca de retomar la categoría 5, la máxima en la escala de intensidad Saffir-Simpson.
Según las proyecciones del Centro Nacional de Huracanes emitidas el viernes, todos los condados del sur de Florida van a ser golpeados con vientos huracanados y el cono de probabilidades cubre a la totalidad del estado.
Pero el cono de probabilidades ha comenzado a moverse gradualmente hacia el oeste y la trayectoria central, que delinea la ruta más probable para el peligroso ojo, más hacia el parque nacional de los Everglades y ya no tanto directamente sobre Miami como lo hacía el jueves por la tarde.
Ese pronóstico probabilidad de que Miami sea directamente golpeada por los vientos más severos de Irma, y un mayor peligro para ciudades en la costa oeste como Naples y Fort Myers, pero meteorólogos advierten que la situación puede cambiar en cuestión de horas.
“Estos fenómenos son bien caprichosos, y así como tenemos ahora la costa oeste bajo el paso del ojo, eso puede volver a cambiar en el próximo boletín”, explicó a el Nuevo Herald Anthony Raines, meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos (CNH).
“El problema es que de la misma manera que viró al oeste, puede cambiar el rumbo en los próximos pronósticos. Y eso va a continuar así hasta que prácticamente llegue acá”, insistió Raines.
Por el momento, los residentes de los condado Broward y Miami-Dade no parecían estar bajando la guardia y muchos formaban largas filas el viernes bajo el intenso sol para tratar de ingresar a uno de los distintos refugios establecidos por las autoridades locales.
“Tenemos que prepararnos para lo peor”, manifestó el jueves el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, al ordenar la evacuación obligatoria de 650,000 personas, la mayoría de ellas residentes de las zonas costeras y con peligro de inundación.
“El huracán Irma es de proporciones épicas”, tuiteó el presidente estadounidense Donald Trump. “Apártense de su camino”, advirtió.
Las autoridades estiman que los vientos de Irma podrían elevar el nivel del mar entre siete y 10 pies.
Cientos de miles de residentes de Florida se encontraban viajando a través de las dos principales autopistas del estado cargandos con todo tipo de enseres en los techosde sus autos, desde colchones hasta kayaks.
La gigantesca caravana que se desplazaba hacia el norte contrastaba con el tráfico en dirección sur, de camiones y convoyes militares que trasladaban gasolina y productos para abastecer los agotados supermercados.
Según el boletín de las 2:00 p,m., Irma tenía vientos sostenidos de 155 millas por hora (250 km/h), con ráfagas aún más fuertes, y que se ubicaba a 380 millas (610 kilómetros) al sureste de Miami.
Los vientos, que llegaron a ser de 295 kilómetros por hora, se redujeron en las últimas horas y se espera que esta degradación se mantenga en su rumbo a Florida.
“Son probables algunas fluctuaciones de intensidad durante los próximos dos días, aunque se prevé que Irma permanezca como huracán de categoría 4 de gran alcance a medida que se acerca a Florida”, dijo el boletín del NHC.
Irma se mueve en dirección oeste y está generando marejadas ciclónicas que son “una amenaza para las vidas humanas por las inundaciones” que puede causar, advirtió el NHC
Mientras Irma amenaza al sur de Florida, otros dos huracanes activos amenazan la cuenca atlántica: Katia, que en las últimas horas se ha fortalecido hasta alcanzar la categoría 2, y José, que se mantiene con categoría 4 en la en la escala Saffir-Simpson y avanza hacia las recién azotadas Antillas Menores.
Según el boletín especial del Centro Nacional de Huracanes de las 18.00 GMT, José se encuentra a 380 millas (610 kilómetros) al estesureste de las Islas de Sotavento y “permanece como un potente huracán sobre el Atlántico central”.
Los meteorólogos estadounidenses señalan que Jose se desplaza hacia al oestenoroeste a 18 millas por hora (30 kilómetros por hora), con vientos máximos sostenidos de hasta 150 m/h (240 km/h), con ráfagas superiores.
“Se espera un giro gradual hacia el noroeste con una disminución en la velocidad de traslación durante las próximas 48 horas”, según el CNH, que prevé que “el centro de Jose pase cerca o al este del norte de las Islas de Sotavento el sábado”.
Afortunadamente para las islas caribeñas que están bajo su previsible trayectoria, “son posibles algunas fluctuaciones en la intensidad durante el próximo día o más, por lo que luego se espera debilitamiento gradual”.

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