Puerto Plata y su marca ciudad

>> 28 de abril de 2018

¨Desde hace mucho tiempo los que somos hijos de este pueblo usamos con mucha frecuencia las frases Puerto Plata Tacita de Plata. Si le preguntan a uno de dónde es responde: de Puerto Plata, del sur de la Florida. Puerto Plata es también la Novia del Atlántico y más recientemente con el advenimiento del turismo, la Costa de Ámbar.¨

Estos han sido los antecedentes en la búsqueda del destino marca ciudad, o el ícono que debe representar la ciudad norteña.

Algunas personas relacionan el surgimiento de los íconos de Puerto Plata a los diferentes momentos políticos y económicos, sociales y culturales que se han producidos en la evolución histórica de la ciudad.

Esto parece ser cierto, pero quienes han sido sus propiciadores, qué estudio e investigación han realizados, qué imágenes quieren expresar, vender o proyectar para definir la marca ciudad.

Hasta ahora no hay documentación o una explicación científica, desde el punto de vista de la historia, sobre los orígenes, autorías y motivaciones de estas frases que han predominado en la vida económica y socio-cultural de los puetoplateños.

A todo el que se le ocurra crear una frase o ícono para destacar, proyectar y querer diferenciar a Puerto Plata con otras ciudades, hace uso de la inteligencia emocional, lo plantea sin sonrojo y lo proyecta nacional e internacionalmente, como ha ocurrido con el Clúster Turístico, que sin concertar con la comunidad proyecta a Puerto Plata como ciudad sonrisa, o como ha hecho la Cámara de Comercio y Producción de esta ciudad con su slogan, Puerto Plata ciudad crucerista.

Hay otros que han llegado más lejos, planteando que al municipio San Felipe se le ponga el nombre de Gregorio Luperón y se quite el de Puerto Plata, tremendo desatino de una legisladora.

El último aporte es la del senador José Ignacio Paliza, en declarar a Puerto Plata ciudad ecoturística. No es que sea condenable dicho planteamiento, pero carece de investigación, participación y consenso del resto de la comunidad. Él se abroga el derecho por el poder que expresa para hacerlo aprobar a unanimidad en el Senado, pero sin consultar a los puertoplateños.

La realidad es que son muchos los sectores que están en la búsqueda de una frase o un ícono, en el actual momento económico y social que vive Puerto Plata, para poder vender su imagen como destino de ciudad turística.

En determinado momento del desarrollo del turismo en Puerto Plata y con la aparicion y uso del ámbar como objeto de estética para los turistas, al ex cónsul de Italia para esa ocasión, el Sr. Aldo Costa, se le ocurrió denominar a nuestra comunidad como Puerto Plata, Costa de Ámbar.

Eso no puede seguir ocurriendo, pues al final la confusión será tan grande que no vamos a tener realmente una imagen, frase o ícono, que nos represente para poder vender la marca como destino de ciudad turística y cultural

Hace tiempo, durante el gobierno de Hipólito Mejía, mediante decreto de ley, se declaró a Puerto Plata como ciudad turística y cultural.

Todo esto está ocurriendo por la falta de estudio e investigación de lo que realmente ha ocurrido y ocurre alrededor de la marca ciudad, en la que los puetoplateños no se han puesto de acuerdo debido a la falta de una cultura de dialogo, de participación de los diversos actores de la ciudad, al ego, al protagonismo de algunos, al afán de dirigir; y lo más grave para el desarrollo sostenible de un proyecto de ciudad, como lo es Puerto Plata, la falta de un plan estratégico de desarrollo participativo y consensuado.

Para los santiagueros, Santiago es Santiago, pero para los puertoplateños Puerto Plata seguirá siendo la Novia del Atlántico. Las demás frases o íconos existentes, no sabemos que hacer y si realmente serán útiles como marca o con cuáles de ellos nos quedaremos o inventamos otros para expresar la marca ciudad. Esta es una tarea pendiente de todo aquel que se dice ser puertoplateño.

Por Juan Payero Brisso.
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